El dulce de membrillo es una elaboración tradicional de la gastronomía mediterránea obtenida a partir de la cocción del fruto del membrillo con azúcar.
Destaca por su textura firme, sabor dulce equilibrado y aroma característico. Es un producto muy apreciado en la repostería y especialmente como acompañamiento de quesos.
Su elaboración sigue procesos tradicionales que permiten conservar el sabor y la esencia natural del fruto.


