¿El jamón debe estar dentro del frigorífico?

Cuando el jamón ibérico llega a casa, todo se convierte en una celebración. Este producto gourmet tiene un sabor tan distintivo que ningún miembro de la familia podría dejar de probarlo. Es rico en proteínas y esto ayuda al cuerpo a obtener los beneficios obvios que necesitamos. Se puede comprar de varias formas: entero (jamón o paleta), una pieza deshuesada que se puede cortar en cualquier centro dedicado, o en lonchas (previamente seleccionado). En cualquier caso, el jamón siempre es bienvenido. Una vez que el jamón de cerdo ibérico esté cortado y listo, hay algunos puntos que debes conocer para conservarlo de forma óptima. Dependiendo del tipo de protección que se les brinde a las lonchas de jamón, la calidad, el sabor y el aroma, variarán. Teniendo en cuenta esta serie de puntos, cuando se acaba de cortar el jamón ibérico, se debe aplicar la grasa previamente cortada sobre la zona expuesta. Una vez protegida así, debes cubrir toda la zona con un paño, idealmente de algodón. Se debe tener cuidado de que el trapo no contenga suciedad ya que la carne se podrá ver contaminada y por último la pata se deberá colocar en un lugar fresco y seco.  
EL JAMÓN YA CORTADO DEBERÁ SACARSE MEDIA HORA ANTES DE SER CONSUMIDO DEL FRIGORÍFICO.
  Para poder disfrutar del mejor jamón en casa, lo mejor es cortar solo lo que vas a comer en el momento, pero si esto no es posible, ten en cuenta que existen algunas técnicas y consejos que te permitirán comerlo de la mejor manera.

SI ESTÁ DENTRO DEL FRIGORÍFICO

Si lo vamos a introducir en el frigorífico, es mejor cortar lo que vayamos a consumir, de esta manera podremos lograr conservar mejor la parte sin cortar, además la forma óptima de mantenerlo es envolverlo con papel parafinado o film de cocina, para que no se seque con el aire y después como hemos comentado, cubrirlo con un paño de algodón, para conservarlo en la máxima oscuridad posible.

¿PERO DÓNDE SE MANTIENE MEJOR, DENTRO O FUERA DEL FRIGORÍFICO?

Deberás recordar que el jamón ibérico, por suerte, no necesita mantenerse dentro del frigorífico. En este caso, la temperatura ambiente es exactamente la idónea para poder cortarlo y disfrutarlo directamente. En caso de que fuera un jamón ibérico o una paleta envasada al vacío, podríamos introducirlos en la nevera, aun que como requerimiento, como hemos comentado previamente, necesitaremos al menos 30 minutos antes de ser consumidos, para que de esta forma pueda recuperar la textura y el sabor que lo caracteriza. Recomendamos que lo expongamos a una temperatura de entre 20ºC y 23ºC y que lo coloques en el jamonero.